Si eres autónomo y has constituido tu propia sociedad, o llevas una pequeña empresa, probablemente das por hecho que la responsabilidad de tus decisiones de gestión la asume el negocio. No siempre es así. Cuando se incumple un deber, se hace una declaración errónea o se comete una negligencia en la gestión, esa responsabilidad puede recaer de forma personal sobre quien tomó la decisión, con su propio patrimonio, de manera solidaria e ilimitada.
Esto aplica a quien ejerce de administrador de una sociedad, sea cual sea su tamaño, incluido el autónomo que ha montado su propia SL y sigue cotizando como autónomo mientras gestiona su empresa.
Hay un matiz que suele sorprender a quien no conoce esta cobertura: cuando una sociedad quiere distanciarse de un administrador al que se le atribuye un error de gestión, no siempre asume su defensa. El seguro de D&O existe precisamente para eso: garantizar respaldo económico para defenderse, exista o no la voluntad de la empresa de indemnizarle.
Si eres autónomo o llevas una pequeña empresa, y nunca te has parado a revisar este punto, puede ser un buen momento para hacerlo. Si crees que puedo ayudarte a protegerte frente a las posibles reclamaciones, hablemos: Agendar mi reunión