Ayer por la noche estaba viendo el partido, como todo el país. Y como todo el país me levanté del sofá en el minuto 105, cuando Ferran Torres metió el 1-0.


Espero que te guste el futbol. Ese gol lo vamos a ver repetido durante los próximos veinte años. Como dato.


Lo que no vamos a ver repetido es ninguna de las jugadas por las que España ganó ese Mundial de verdad. Los despejes. Las coberturas. El delantero rival que se queda sin ángulo porque alguien se colocó bien tres segundos antes. España terminó el torneo con un solo gol encajado y eso no aparece en ningún resumen, entre otras cosas porque no hay forma de montar un vídeo épico con cosas que no llegaron a pasar.

Llevo más de veinte años sentada enfrente de autónomos y de despachos técnicos, y esto me resulta bastante familiar.


Todo el mundo invierte en atacar. En comercial, en captación, en crecer, en cerrar el año por encima del anterior. Y me parece bien, sin eso no hay empresa. El problema es que la parte defensiva no tiene quien la aplauda. Nadie convoca una reunión para celebrar la reclamación que se quedó en nada porque el límite de la póliza daba de sobra. Eso no se celebra. Ni siquiera se cuenta.


Te pongo dos de los casos que más veo. Un estudio de arquitectura que contrató su RC Profesional hace ocho o diez años. Entonces eran tres personas y proyectos de un tamaño concreto. Hoy son doce, han abierto otra línea de trabajo y firman encargos que no tienen nada que ver con aquello. La póliza, sin embargo, sigue siendo la misma. Se ha ido renovando sola cada año, nadie la ha vuelto a abrir, y en el archivo consta que están asegurados. Y lo están. Lo que ocurre es que están asegurados como el despacho que eran, no como el que son.

Esto no da ningún problema hasta el día que llega una reclamación seria. Ahí es donde se ve que el límite se ha quedado corto, y a partir de esa cifra responde el despacho con lo suyo.


El otro caso que me llega mucho es el del auto promotor. Alguien que se construye su casa y no termina de asumir que, a efectos de responsabilidad, ahí está haciendo de promotor. Con todo lo que eso implica y durante bastantes años después de haberse mudado.

Esas llamadas suelen llegarme tarde. Cuando el problema ya está en la pared y la conversación ya no es qué cubrimos, sino quién paga. Y no es la misma conversación.


Vuelvo al partido. España llegó al minuto 105 con opciones porque no había encajado antes. Si encaja, el gol de Ferran Torres no sirve para nada, porque directamente no hay prórroga.


Con una empresa pasa algo parecido. Puedes encadenar diez años buenos y comértelos en un solo golpe si lo que tienes detrás está dimensionado para otra época.


Así que no te preguntes si tienes seguro, porque seguro tienes. Pregúntate cuándo fue la última vez que alguien se sentó a comprobar si esa póliza se corresponde con la empresa que tienes hoy.


Lidia Rovira

lidia.rovira@globalfinanz.es

Consultora de riesgos| Globalfinanz