No voy a entrar en lo judicial ni en lo personal, pero la vuelta a la actualidad de la noticia, sí me hace pensar en algo que veo constantemente: lo frágiles que pueden ser las empresas, incluidas las familiares, cuando no se han preparado para lo inesperado.
Mango es un gigante con estructura, consejo de administración y planes de sucesión.
La mayoría de empresas familiares de este país no lo son; Son Pymes, donde el fundador es, a la vez, el dueño, el director, el comercial y el aval personal de media empresa.
Y cuando esa persona falta de un día para otro, lo que queda no es solo el duelo. Es una empresa expuesta. Lo mismo ocurre en empresas con varios socios.
Y la realidad es que la mayoría de empresas no están preparadas.
Decisiones de gestión que se cuestionan, Responsabilidades que afloran, Reclamaciones de terceros que llegan en el peor momento….
Para todo eso existe una herramienta que muchas sociedades todavía consideran “cosa de grandes corporaciones”: el seguro de Responsabilidad Civil de Administradores y Directivos. El D&O.
Un D&O protege el patrimonio personal de quien toma decisiones en la empresa. Y en una empresa familiar protege algo más: protege que un problema de gestión no se convierta en un problema entre familia.
En las empresas, familiares o no, hay que sentarse a hablar de qué pasaría si mañana faltara la persona clave, y te garantizo que esa conversación vale más que cualquier póliza.
¿ Lo hablamos? Lidia.rovira@globalfinanz.es