La sanidad pública funciona. Pero cuando llevas semanas esperando una prueba o una consulta con el especialista, el tiempo tiene otro valor. El tuyo, como autónomo o empresario, no es el mismo que el de alguien con nómina.
Un seguro de salud privado te da un acceso más rápido, sin listas de espera y con el especialista que eliges. Eso ya lo sabe mucha gente. Lo que no sabe tanta es que, además, lo puedes deducir.
Como autónomo, la prima de tu seguro de salud es gasto deducible en el IRPF: hasta 500 euros por ti, otros 500 por tu cónyuge y 500 más por cada hijo menor de 25 años. Una familia de cuatro personas puede deducirse hasta 2.000 euros al año.
Si tienes una sociedad o empleados a tu cargo, el beneficio es doble. El coste del seguro de salud de tus trabajadores es gasto deducible para la empresa y está exento de IRPF y de cotización para ellos hasta 500 euros por persona.
Es una mejora real de su retribución que no tributa como salario. Ni para ti ni para ellos.
El argumento de que es caro se cae en cuanto haces los números reales.
¿Quieres saber cuánto te costaría en tu caso concreto? Cuéntame tu situación y te propongo la opción que mejor se adapte a ti. lidia.rovira@globalfinanz.es